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viernes, 4 de mayo de 2018

TENIENTE GENERAL D. RAFAEL DE ECHAGÜE Y BERMINGHAM, CONDE DEL SERRALLO, GRANDE DE ESPAÑA

Comenzamos el mes de mayo con otro insigne militar, el Teniente General D. Rafael de Echagüe y Bermingham, quien tras nacer en humilde cuna llegó a la alta jerarquía militar y nobiliaria, pues no en vano por sus méritos y servicios también consiguió el Título de Castilla de Conde del Serrallo, al que posteriormente se le confirió la Grandeza de España.


D. Rafael de Echagüe y Bermingham (c. 1880)
Nació en San Sebastián, el 13 de febrero de 1815, hijo de D. Joaquín Echagüe y Dª María Josefa Bermingham. Apenas había cumplido la edad de dieciocho años y recién comenzada la Guerra de los Siete Años o Primera Guerra Carlista (octubre de 1833), ingresó por gracia particular como Subteniente Abanderado, en el cuerpo de chapelgorris o francos de infantería, recibiendo el bautismo de fuego el 14 de noviembre en la acción de Hernani. El 31 de enero de 1834 pasó al Batallón de Voluntarios de Guipúzcoa, siguiendo la campaña en el Norte. Con esta unidad concurrió a las acciones de Gorriti, Oñate y Aránzazu, siendo herido en la pierna derecha. Tras tomar parte en los hechos de armas de Ormaiztegui (enero de 1835), fue ascendido a Teniente de Cuerpos Francos con fecha 21 de febrero. 

En mayo participó en la acción de las Alturas de Santa Bárbara de Hernani, donde fue gravemente herido. Acabó el año con su nombramiento como Subteniente de Infantería con grado de Teniente. Por ello, en enero de 1836 se incorporó al Regimiento de Infantería de San Fernando que también operaba en el Norte. Combatió con bravura en las acciones de Villarreal y Arlabán, durante el mismo mes de enero, y en varias acciones sobre Galarreta, Aramayona, Arlabán y Villafranca de Álava en mayo, consiguiendo que por su mérito y valor fuera condecorado con la Cruz de tercera clase de San Fernando. 

Ya en agosto, luchando en las alturas de Ulibarri y Gamboa fue herido nuevamente, en esta ocasión en la mandíbula. A continuación asistió al levantamiento del Segundo Sitio de Bilbao y cooperó a las operaciones del levantamiento del Tercer Sitio de la misma invicta villa. Por su mérito en la batalla de Luchana, en diciembre de 1836, fue promovido sobre el campo de batalla por el propio General Espartero al empleo de Teniente de Infantería. 

Al año siguiente, en el mes de mayo, concurrió también a las acciones de Oyarzun y al asalto y toma de Fuenterrabía; en julio obtuvo el grado de Capitán, por su bizarro y leal comportamiento con motivo de la sedición militar de Hernani. En octubre comenzó a prestar servicios de Estado Mayor,  aunque sin dejar de luchar en primera línea, pues durante este tiempo asistió a las operaciones sobre el río Oria, al reconocimiento y toma de Vera, en abril; a la sorpresa de Oyarzun, en junio; y en el monte de Santiago, en octubre, mereciendo por su heroicidad la Cruz de primera clase de la Orden de San Fernando. 



En febrero de 1838 es promovido al empleo de Capitán de Infantería, dejando su puesto de Estado Mayor dos días más tarde. Desde marzo pasó a servir en el Regimiento de Infantería de Luchana, y con esta unidad asiste al sitio y toma de Ramales, en marzo, y Guardamino, en mayo, donde resulta herido grave en la cabeza. Por su distinguido comportamiento fue agraciado en el campo de batalla con el grado de Comandante, que posteriormente y con arreglo a un Real Decreto de 1840 le sería conmutado por el grado de Teniente Coronel de Infantería (1). Tras el Convenio O Abrazo de Vergara, en agosto de 1839, que puso fin a la guerra en el Norte, siguió en campaña. 

En el mes de septiembre obtuvo otra Cruz de primera clase de la Orden de San Fernando, en conmutación del grado de Capitán que por duplicado se le había concedido. Destinado a Levante, donde aún el General Cabrera mantenía las banderas carlistas en alto, participó en la toma del castillo de Segura, en febrero de 1840, donde por su comportamiento mereció el empleo de Mayor del batallón. A continuación estará presente en las rendiciones de las plazas de Castellote, en marzo, y de Morella, en mayo. En junio fue destinado al Regimiento de Infantería de la Princesa, con el cual actuó en el sitio y rendición, el 4 de julio de 1840, de la fortaleza de Berga, última en la que ondeó la bandera carlista.

En octubre de 1840 se le concedió licencia ilimitada con derecho a paga completa, para así restablecerse de las siete heridas que recibió durante su participación en la guerra. Se reincorporó a su unidad en febrero de 1841, en julio pasó a la guarnición de la isla de Puerto Rico, con destino al Regimiento de Infantería de Iberia. Allí permaneció hasta abril de 1844. En dicho período de tiempo ascendió por antigüedad a Primer Comandante, en octubre de 1842. Allí sirvió como Ayudante de Campo del Capitán General, su suegro. Durante su destino en Puerto Rico contrajo matrimonio con Dª Mercedes Méndez de Vigo y Osorio, hija del entonces Capitán General de dicha isla, D. Santiago Méndez de Vigo y García de San Pedro.

Teniente General D. Santiago Méndez de Vigo

Regresó a la Península e inmediatamente sirvió como Ayudante de Campo del Capitán General de las Vascongadas, de diciembre de 1844 hasta marzo de 1846. Después de haber contribuido a sofocar la rebelión de Galicia en la acción de Cacheira y toma de Santiago en abril de 1846, fue condecorado con otra Cruz de primera clase de la Orden de San Fernando, al ser ésta la cuarta que recibía las conmutó por una de segunda clase -laureada - de la misma Orden. Ascendió al empleo de Teniente Coronel, en octubre de 1846, quedando de reemplazo en Madrid hasta su nombramiento como Ayudante de su suegro, Capitán General de Galicia, en abril de 1847. Hasta octubre ocupó dicho puesto y participó en la Campaña de Portugal, donde por sus méritos recibió el empleo de Coronel y la Cruz de Comendador de la Orden de Cristo de Portugal. 

Tras este destino quedó de nuevo en situación de reemplazo hasta septiembre de 1848, cuando recibió el mando del Regimiento de Infantería del Príncipe, que actuaba en Cataluña contra los carlistas. Desde enero de 1849 se dedicó a perseguir y capturar a las fuerzas carlistas y republicanas de Cataluña, tomando parte en la sorpresa de la fortaleza de Berga. Por sus acciones en este tiempo, obtuvo el empleo de Brigadier de Infantería con antigüedad del mes de abril; y en junio recibió la Cruz de Comendador de la Orden de Isabel la Católica. 

Permaneció en Cataluña hasta agosto de 1853, recibiendo durante este período la Cruz de tercera clase de la Orden de San Fernando, por su distinción en las acciones de Vidrá y San Quirce de Besora, año 1851; Comendador de número de la Orden de Isabel la Católica, en 1852; la Cruz de San Hermenegildo también en 1852, con antigüedad de 16 de noviembre de 1850; y el nombramiento de Comendador de la Orden de Carlos III, en marzo de 1852 (2).

Por antigüedad, en agosto de 1854 obtuvo la faja de Mariscal de Campo (3) después del levantamiento militar en el Campo de Guardias y de la acción de Vicálvaro. El mismo año de 1854 fue elegido Diputado a Cortes representando al distrito de Huelva, y en 1858 por Córdoba. En junio de 1855 fue nombrado Capitán General de Granada (4), posteriormente ocupó el mismo cargo en las Vascongadas (5), siéndole tributado el 7 de marzo de 1856 a su entrada en San Sebastián, su ciudad natal, un caluroso recibimiento, con los honores de ordenanza establecidos toda vez que era la primera vez que entraba en la plaza donde ejercería el mando; y ya en la Capitanía General de Valencia, le fue concedida en agosto de 1856 la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden de Carlos III (6). En este último mes le fue conferido el mando de la Capitanía General de Castilla la Nueva (7). Participó como invitado a los desposorios celebrados en Madrid entre la Infanta Dª. Amalia de Borbón, prima de la Reina Dª. Isabel II, y el Príncipe D. Adalberto de Baviera. Poco después, en octubre, dimitió de su puesto por motivos de salud.

En julio de 1858 se le encomendó el mando de la Capitanía General de Valencia (8). Declarada la guerra a Marruecos, en noviembre de 1859 se le confiere el mando del Primer Cuerpo del Ejército Expedicionario de África, siendo los primeros en pisar tierra tras su salida desde Algeciras el día 18 de dicho mes. Dirigiendo a sus soldados una arenga que terminaba así: "Soldados, ¡al África y Viva la Reina, Viva España!". El día 20 sostienen el primer combate que termina con la conquista de las alturas del Serrallo, a unos cuatro kilómetro de Ceuta, en cuyo derruido alcázar se enarboló y sostuvo el pabellón español a pesar del furioso ataque de los marroquíes, siendo especialmente encarnizada la lucha en el reducto llamado de Isabel II.


El notable escritor D. Pedro Antonio de Alarcón, que participó en dicha contienda, y reflejó sus vivencias en su famoso Diario de un testigo de la guerra de África, dejo escrito esto: “¡No sé como Echagüe no cayó en poder de los moros! ¡No se sabe cómo no lo mataron! La descarga de la que resultaron herido él y muerto su caballo se la hicieron a quemarropa. Los moros estaban encima; sus alaridos feroces atronaban los oídos. La herida del general fue en el índice de la mano derecha, y se le cayó la espada; uno de los ayudantes la cogió y se la entregó enfrente de los enemigos. A cuatro pasos de distancia hallábanse éstos, entretenidos en cortar la cincha del caballo para recoger la hermosa silla de que se había desmontado Echagüe, cuando llegaron refuerzos y se rechazó a aquellas fieras.”

Ascendió al empleo de Teniente General, y permaneció en el campamento del Serrallo hasta la célebre batalla de Tetuán, en la que no participa pues estaba encargado de proteger la ciudad de Ceuta. Posteriormente participó notablemente en la definitiva batalla de Wad-Ras, en marzo de 1860, donde lideró el centro de la fuerza española, estando siempre en primera línea y tomando a la bayoneta dos posiciones claves del enemigo.


Concluida la guerra volvió a encargarse de la Capitanía General de Valencia, donde desembarcó proveniente de África el 26 de abril, siendo recibido con salvas de cañón y ovaciones del pueblo que abarrotaba las calles, a pesar de la incesante lluvia. Posteriormente y por suscripción le sería regalada una espada en reconocimiento a sus señalados servicios en la campaña de África.

En junio de 1860 fue nombrado Capitán General de Puerto Rico (9), adonde llegó en el mes de septiembre. Permaneció en la isla hasta febrero de 1862, cuando fue nombrado Capitán General de las islas Filipinas (10). En el mes de abril llegó a Madrid con intención de partir para su nuevo destino en mayo, recibiendo en estas fecha la Gran Cruz de la Orden de San Hermenegildo. El 3 de junio un devastador terremoto afectó a la ciudad de Manila e islas colindantes, su responsabilidad como máxima autoridad le ponía ante un nuevo y muy distinto reto a los que hubiera vivido anteriormente. En noviembre de 1863 fue nombrado Senador del Reino por decreto de S.M. la Reina Dª. Isabel II (11). En diciembre de 1864 le fue admitida la renuncia por su mal estado de salud, seguro que pesó en su ánimo el repentino fallecimiento de su esposa el mes anterior a su solicitud.

Regresó a la Península, y en junio de 1865 fue designado para ocupar la Capitanía General de Cataluña (12), poco después, en octubre fue nombrado Ingeniero General del Ejército (Director General de Ingenieros) (13). En octubre de 1868, tras el derrocamiento de la Reina, fue nombrado por el General Serrano como nuevo Capitán General de las islas Baleares (14), regresando al poco tiempo a su anterior mando.

En junio de 1872, el nuevo Rey D. Amadeo I le nombró General en Jefe del Ejército del Norte (15) para enfrentarse a los carlistas, pero renunció a los pocos días sin llegar a tomar posesión del mando. Desde enero hasta su cese en mayo de 1874, ocupó el puesto de Director General de Artillería (16); durante este tiempo y posteriormente participó en la campaña del Norte contra los carlistas, donde tomó parte al frente de su división en los combates de Otáñez, Las Muñecas y Galdames, hasta el levantamiento del sitio de Bilbao. En junio del mismo año participó en la batalla de Monte Muro o Abárzuza, donde debido a la muerte del General Marqués del Duero tuvo que reemplazarlo en el mando y dirigir la retirada, cosa que consiguió hábilmente.


En septiembre de 1874 retomó el puesto de Director General de Artillería, y en el año siguiente, ya restaurada la monarquía y como General en Jefe del Ejército del Centro entre febrero y mayo (17), concurrió con S.M. el Rey D. Alfonso XII a las últimas operaciones de la guerra y al restablecimiento de la anhelada paz.

El Rey D. Amadeo I, en marzo de 1871, le hizo merced del título de Castilla de Conde del Serrallo, y D. Alfonso XII en premio a su extraordinaria distinción combatiendo a los carlistas le concedió la Grandeza de España unida a su título (18).

Uniformado como Comandante General de Alabarderos
Como culmen a su carrera militar, en enero de 1877 obtuvo el nombramiento de Comandante General del Real Cuerpo de Guardias Alabarderos (19); en dicho puesto participó en los desposorios de D. Alfonso XII con la Infanta Dª Mercedes de Orleans, en enero de 1878, y con la Archiduquesa María Cristina de Habsburgo, en noviembre de 1879. También estuvo en el acto de presentación de S.M. el Rey D. Alfonso XIII, así como sus hermanas las Infantas Mercedes y Teresa. En un plano más triste, tuvo que participar en los funerales por S.M. el Rey D. Alfonso XII. Este mando tan ligado a la Familia Real lo tuvo que dejar en febrero de 1887, cuando los achaques de la edad le impedían cumplir satisfactoriamente dicho desempeño (20).



Falleció en Madrid el día 23 de noviembre y sus restos mortales fueron trasladados a su ciudad natal, donde recibió cristiana sepultura. Además de las condecoraciones anteriormente detalladas, también poseía la Grandes Cruz de Isabel la Católica, y otras extranjeras, así como las medallas de África, Alfonso XII y sitio de Bilbao.

El general Echagüe era para sus coetáneos modelo de militares bizarros y de caballeros, y su muerte ha produjo honda pena en las personas que tenían el honor de tratarle y conocían sus bellas cualidades de afabilidad y exquisita cortesanía, y la nobleza y lealtad de su carácter.

Su matrimonio le hizo emparentar con los Grandes de España, tiempo antes de su propio acceso por méritos personales a tal dignidad. Su cuñado fue el Conde de Santa Cruz de los Manueles, Grande de España; además, su esposa era prima del poderoso y conocido Duque de Sesto, D. José Osorio y Silva, íntimo amigo y fiel servidor de D. Alfonso XII. De sus hijos, destacar al Teniente General D. Ramón de Echagüe y Méndez de Vigo, y a Dª. Belén de Echagüe y Méndez de Vigo, Dama de la Orden de la Reina María Luisa y esposa del Duque del Infantado y Grande de España D. Andrés Avelino de Arteaga y Silva.


(1) REAL DECRETO DE DISOLUCIÓN DE LOS CUERPOS FRANCOS
(2) REAL DECRETO COMENDADOR DE LA ORDEN DE CARLOS III
(3) hREAL DECRETO ASCENSO A MARISCAL DE CAMPO
(4) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO CAPITÁN GENERAL DE GRANADA
(5) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO CAPITÁN GENERAL PROVINCIAS VASCONGADAS
(6) REAL DECRETO CONCESIÓN GRAN CRUZ ORDEN DE CARLOS III
(7) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO CAPITÁN GENERAL DE CASTILLA LA NUEVA
(8) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO CAPITÁN GENERAL DE VALENCIA
(9) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO CAPITÁN GENERAL DE PUERTO RICO
(10) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO CAPITÁN GENERAL DE FILIPINAS
(11) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO SENADOR DEL REINO
(12) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO CAPITÁN GENERAL DE CATALUÑA
(13) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO INGENIERO GENERAL DEL EJÉRCITO
(14) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO CAPITÁN GENERAL DE BALEARES
(15) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO GENERAL JEFE DEL EJÉRCITO DEL NORTE
(16) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO DIRECTOR GENERAL DE ARTILLERÍA
(17) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO GENERAL EN JEFE EJÉRCITO DEL CENTRO
(18) REAL DECRETO CONCESIÓN GRANDEZA DE ESPAÑA AL TÍTULO DE CONDE DEL SERRALLO
(19) REAL DECRETO NOMBRAMIENTO COMANDANTE GENERAL DE ALABARDEROS
(20) REAL DECRETO CESE COMO COMANDANTE GENERAL DE ALABARDEROS

sábado, 28 de abril de 2018

GENERAL DE DIVISIÓN D. ANTONIO DE SOUSA Y REGOYOS, DE LA ESCOLTA REAL AL REAL CUERPO DE ALABARDEROS

El siguiente militar al que vamos a dedicar un artículo es a D. Antonio de Sousa y Regoyos, General de División del arma de Caballería, quien es el único en haber servido en las dos unidades que formaban la Guardia Real de D. Alfonso XII y D. Alfonso XIII, el Escuadrón de Escolta Real y el Real Cuerpo de Guardias Alabarderos.


Nació el día 21 de mayo de 1852, hijo del Brigadier de Caballería D. Manuel de Sousa y Verdes-Montenegro, de estirpe militar. Su hermano menor, Federico, también siguió la carrera de las armas, llegando a General de División. Su única hermana se casó con el Teniente General D. Francisco Gómez Jordana, cuyo hijo, el también militar D. Francisco Gómez-Jordana y Sousa, sería agraciado por D. Alfonso XIII con el título de Conde de Jordana.

El 1 de Septiembre de 1868 ingresó en la Academia de Caballería, alcanzando el grado de Alférez por la gracia general del mismo año. Cursó con aprovechamiento sus estudios y pasó destinado en junio de 1870 a realizar practicas en el Regimiento de Bailén, siendo promovido al empleo de Alférez en enero de 1871, y con destino a dicho Cuerpo.

En 1872 participó en varias operaciones contra las partidas carlistas de Cataluña, distinguiéndose en el hecho de armas habido en Reus el 30 de junio, y recompensándosele con el grado de Teniente por el mérito que contrajo en el sostenido entre San Cuyás y La Bisbal el dia 29 de agosto.

Destinado en septiembre siguiente al Regimiento de Lanceros Numancia, participando nuevamente en operaciones por el Norte en enero y febrero de 1873, destacando los días 25 y 26 del primero de dichos meses en las acciones de Alquiza e Iturrioz, en las que se distinguió notablemente, cargando en aquella al enemigo repetidas veces con fuerza a sus órdenes y causándole gran número de bajas. Por estos combates fue premiado con el grado de Capitán y la Cruz Roja de primera clase del Mérito Militar, trasladándosele en octubre al Regimiento de Lanceros Villaviciosa, 6º de Caballería.
       
Ascendió por antigüedad al empleo de Teniente en febrero de 1874; disponiéndose en mayo del mismo año que pasara a servir en el Regimiento de Húsares de Villarrobledo, 19º de Caballería; operó contra los carlistas en el Centro y Cataluña desde mayo hasta octubre de 1875, y por los méritos contraídos le fue concedido el grado de Comandante, y se le destinó a continuación al recién formado Escuadrón de Escolta Real.

Alfonso XII pintado por Román Navarro (Museo del Prado)
Formando parte del Cuartel Real, acompañó a S.M. el Rey D. Alfonso XII en las operaciones efectuadas en el Norte durante febrero y marzo de 1876 para conseguir la terminación de la Guerra Civil, habiendo concurrido a la entrada en Tolosa y contraído méritos que se le recompensaron con el empleo de Capitán. Quedó de reemplazo en junio de 1877, destinándosele en julio al Regimiento de la Reina, y en marzo de 1878 al de Pavía.

Fue nombrado en abril de 1879 Ayudante de Campo del Director General de Estado Mayor, y cesó en dicho cometido en febrero de 1881. Posteriormente perteneció al Regimiento de Arlabán, al Establecimiento Central de Instrucción de Caballería, al Escuadrón Escuela de Herradores y a la Dirección General de su Arma, obteniendo por antigüedad el empleo de Comandante en enero de 1889.

Tras el ascenso sirvió luego en el Regimiento Reserva número 2, en la cuarta Dirección del Ministerio de la Guerra y en los Regimientos de la Reina y de la Princesa, pasando en mayo de 1891 a ostentar el mando de la Milicia Voluntaria de Ceuta. Desempeñó diferentes Comisiones del servicio en Marruecos, y al ascender reglamentariamente a Teniente Coronel en enero de 1894, se le dió colocación en el Regimiento Reserva de Málaga, trasladándosele en febrero al Ministerio de la Guerra. En abril de 1899, se mandó que ejerciera las funciones de Secretario de la Junta nombrada para formular un proyecto de Remonta General del Ejército.
       
Fue destinado en julio de 1901, al Regimiento de la Reina, en el que fue baja en octubre por pase al cuadro para eventualidades del servicio en la primera Región, con motivo de su ascenso a Coronel, por antigüedad. Nombrado en abril de 1902 Juez instructor permanente de causas de la Capitanía general del Norte, se le confirió en mayo el mando del Regimiento de Lanceros de Farnesio, 5º de Caballería.
       
En recompensa de su obra “Academias regimentales”, se le concedió en 1904 la Cruz de tercera clase del Mérito Militar con distintivo blanco. Desde julio de 1905 ejerció el cargo de Director de la Academia de Caballería. Con el Escuadrón de alumnos de dicha Academia, se trasladó a Madrid en octubre del año últimamente citado para asistir a las maniobras y a la revista militar que tuvieron lugar en honor del Presidente de la República francesa, de visita oficial en España.


       
También asistió con dicho Escuadrón a diferentes prácticas anuales y a la revista militar que tuvo lugar en mayo de 1906 con motivo de la Boda de SS. MM los Reyes Alfonso XIII y Ena de Battenberg. Como recompensa tras el informe emitido por la Inspección General de los Establecimientos de Instrucción e Industria Militar, le fue otorgada en abril de 1909 la Cruz blanca de tercera clase del Mérito Militar pensionada.

Coronel Sousa junto a los profesores de la Academia de Caballería (Año 1905)

Por el buen resultado obtenido en la marcha de prácticas a caballo que efectuó en mayo de 1910 con los alumnos de tercer año de la Academia que dirigía, le fueron dadas las gracias de Real orden; y promovido en agosto al empleo de General de Brigada, continuó desempeñando en comisión, el cargo de Director de la Academia de Caballería, hasta octubre que tomó posesión de la Jefatura de Estado Mayor de la Capitanía General de la sexta Región, que le había sido conferido en septiembre (1). En noviembre de 1910, y con antigüedad de agosto, le fue concedida la Gran Cruz de la Orden de San Hermenegildo. 

Cesó en su puesto a petición propia por su mal estado de salud en marzo de 1912 (2), quedando así en situación de cuartel. Por su labor en la Academia, fue autorizado para usar el distintivo creado para el Profesorado.

Desde mayo de 1913 desempeñó el cargo de Subdirector de Remonta.En alguna ocasión revistó el ganado adquirido por gestión directa, y residenció en 1914 la compra del destinado al arma de Artillería. Pasó también revista diferentes veces a varios Establecimientos de Remonta y al Ganado de diversos Cuerpos. También estuvo encargado en distintos períodos de tiempo del despacho de la Dirección General de Cría Caballar y Remonta. En febrero de 1915 como recompensa a sus servicios recibió la Gran Cruz del Mérito Militar, designada para premiar servicios especiales (3).

Su ascenso al empleo de General de División fue en mayo de 1915, momento en que contaba con cuarenta y siete año de servicio. En noviembre del siguiente año le fue dado el mando de la Undécima División (4), puesto que ocupó hasta octubre de 1917 en que fue nombrado Segundo Jefe del Real Cuerpo de Guardias Alabarderos (5), hasta su cese en noviembre del siguiente año (6).



Finalmente, en mayo de 1920, pasó a la Segunda Reserva.

Además de las condecoraciones anteriormente citadas, también fue honrado con las siguientes: Cruz blanca de tercera clase del Mérito Naval; otra Cruz blanca de tercera clase del Mérito Militar, Cruz de Gran Oficial de la Orden de Nisham Iftijar, de Túnez; Cruz de Nuestra Señora de la Concepción de Villaviciosa, de Portugal; Cruz de Leopoldo, de Bélgica; y las Medallas de Alfonso XII, de la Guerra Civil, de Alfonso XIII, de la Regencia, de África y Sitios de Zaragoza.

D. Antonio contrajo matrimonio en 1880 con Dª Isabel Palacios, teniendo cuatro hijos que siguieron la carrera militar. 



viernes, 20 de abril de 2018

TENIENTE GENERAL D. JUAN PACHECO Y RODRIGO, MARQUÉS DE PACHECO, GRANDE DE ESPAÑA

Continuamos nuestro blog con la biografía de un destacado militar muy cercano a los Reyes D. Alfonso XII, su esposa la Reina María Cristina, y finalmente su hijo D. Alfonso XIII. Esa cercanía y confianza se demostró en los destinos que ocupó bien como Ayudante de Campo del Cuarto Militar de la Reina Regente o de Alfonso XII, así como la Comandancia General del Real Cuerpo de Guardias Alabarderos.



Nació el día 22 de septiembre de 1835, e ingresó en el Colegio de Infantería el 12 de agosto de 1852, siendo promovido a Subteniente en enero de 1856, con destino al Regimiento de Infantería del Príncipe.

En agosto de 1856 tuvo entrada en la Escuela especial de Estado Mayor, ascendiendo por antigüedad a Teniente de Infantería en junio de 1857, y en diciembre de 1859 una vez terminados sus estudios, en el Cuerpo de Estado Mayor. Después de efectuar las prácticas reglamentarias fue destinado a la Sección de Estado Mayor del distrito de Valencia. Formó parte en abril de 1860 de una columna de operaciones, con la cual contribuyó a sofocar la sublevación promovida por el General Ortega. Desde marzo a diciembre de 1861 formó parte de las fuerzas ocupadas en la Campaña de África, donde obtuvo por antigüedad el empleo de Capitán de Estado Mayor el último mes de 1861. 

Estuvo luego destinado a la Capitanía General de Navarra y en la Comisión de límites con Francia, t
recibiendo en julio de 1867 el nombramiento de profesor de la Escuela de Estado Mayor. En este último puesto y por la gracia general de 1868 obtuvo el grado de Comandante de Ejército.  Como recompensa reglamentaria por sus servicios en la citada Comisión de límites y en el ejercicio del Profesorado, se le concedió la Cruz blanca de primera clase del Mérito Militar, en abril de 1869, y el empleo de Comandante de Ejército en junio del propio año.

Ascendió por antigüedad en febrero de 1870 al empleo de Comandante de Estado Mayor. Volvió destinado a la Sección de Estado Mayor de Valencia en junio de 1871, donde en enero de 1873 le fue otorgado el grado de Teniente Coronel de Ejército por los servicios que prestó en dicha Capitanía General con motivo de la insurrección carlista. En julio del mismo año salió a operaciones y tomó parte en las practicadas para sofocar la insurrección republicana de Alcoy, concurriendo también a las que precedieron a la rendición de Valencia, por cuyos servicios fue recompensado con la Cruz Roja de segunda clase del Mérito Militar.

Aunque fue destinado inicialmente a la Capitanía General de Andalucía, se dispuso que quedase primero agregado y luego definitivamente destinado al Ejército del Norte que operaba contra las fuerzas carlistas. Allí concurrió a los combates librados el 13 de septiembre para el levantamiento del sitio de Tolosa; el día 6 de octubre a los que tuvieron lugar en Santa Bárbara y Guirguillano, que le valieron el ascenso al empleo de Teniente Coronel de Ejército; y el 7 de noviembre a la célebre batalla de Montejurra, por la que obtuvo el grado de Coronel.

En 1874 se encontró en el sitio y toma de La Guardia entre el 29 de enero y 1 de febrero; al combate de Somorrostro y Monte Montaño los días 24 y 25 de febrero; y en los de San Pedro Abanto los días 25, 26 y 27 de marzo, por los que fue promovido al empleo de Coronel de Ejército. Se halló asimismo en las acciones realizadas entre los días 28 de abril y 1 de mayo que determinaron la entrada del Ejército en Bilbao; los días 25, 26 y 27 de junio a las operaciones efectuadas sobre Estella y en los combates de Vilatuerta y Monte Muru; el 11 de agosto en la batalla de Oteiza; el 17, 18, 20, 21 y 23 de septiembre en las acciones del Carrascal. Entrado el año 1875,en enero y febrero, tomó parte en las operaciones practicadas para el levantamiento del bloqueo de Pamplona y la ocupación de la línea del Arga, siendo recompensado con la Encomienda de número de la Orden de Carlos III.

Continuó en el Ejército del Norte hasta abril siguiente, que ascendió al empleo de Teniente Coronel de Estado Mayor y pasó destinado a la Sección de Castilla la Nueva, en el Ministerio de la Guerra, en concepto de oficial de la misma. Presentó su dimisión del puesto a causa del mal estado de su salud, siendo destinado al Depósito de la Guerra. Ya en diciembre regresó al Ejército de Cataluña, de donde pasó a formar parte del Ejército de la Derecha.

Fotografía del Rey D. Alfonso XII (c.1880)
Hasta la terminación de la campaña permaneció en operaciones, concurriendo el 29 de enero de 1876 a las acciones de Alzuza y Elcano; el 1 de febrero a la ocupación de la Aduana carlista de Dancharinea; el día 19 a la acción de Peña Plata, y el 20 a la de las Palomeras de Echalar y combates de Vera. Por su distinguido comportamiento en estos últimos hechos de armas citados fue promovido al empleo de Brigadier en abril del expresado año y destinado a mandar la Primera Brigada de la Tercera División del Ejército de Castilla la Nueva. donde por su servicio y el comportamiento demostrado como Jefe de dicha unidad, fue premiado con la Gran Cruz de la Orden Mérito Militar designada para premiar servicios especiales en febrero de 1878 (1). Continuó en dicho mando hasta agosto de 1878, en que fue nombrado Ayudante de Campo de S. M. el Rey D. Alfonso XII (2).

Cumplido el tiempo reglamentario en dicho destino, quedó en situación de Cuartel desde septiembre de 1880, habiendo quedado el Rey "satisfecho del celo, lealtad e inteligencia" con que había cumplido su servicio. Tras ese período, de febrero de 1881 hasta febrero de 1884 desempeñó el mando de la Primera Brigada de la Primera División del Ejército de Castilla la Nueva.

En noviembre de 1887 volvió al Palacio Real para desempeñar el cargo de Ayudante de Campo en el Cuarto Militar de S.M. la Reina Regente Dª María Cristina (3). Continuó en este puesto hasta diciembre de 1890, ganándose la confianza de la Reina, asunto que se vería confirmado en sus siguientes destinos. Durante este período de servicio en palacio, fue agraciado en el mismo mes de febrero de 1890 con la Gran Cruz de la Orden de San Hermenegildo (4) y el ascenso al empleo de General de División (5). 


La Reina Regente Dª María Cristina en el salón del trono (c. 1887)
En el momento de este ascenso, se hacía constar en su expediente que contaba con 37 años y medio de efectivos servicios, 14 en el empleo de General de Brigada, y se hallaba en posesión de las siguientes condecoraciones: Cruces del Mérito Militar con distintivo rojo de primera (una), segunda (dos) y tercera clase (una); Encomienda de la Orden de Carlos III; Cruz, Placa y Gran Cruz de San Hermenegildo; Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco; Gran Cruz de Francisco José de Austria; Gran Cruz de San Miguel de Baviera; y, la Medalla de Bilbao.

Tras pasar un tiempo en situación de Cuartel, volvió al servicio cerca de la Reina Regente, pues fue nombrado Segundo Comandante del Real Cuerpo de Guardias Alabarderos en agosto de 1892. Su ascenso al empleo de Teniente General tuvo lugar en julio de 1897, cuando hacía el número cuatro de su escala.



En noviembre de 1898 fue nombrado Comandante General del Real Cuerpo de Guardias Alabarderos (6), desempeñando este cargo hasta su cese por pase a la Reserva en septiembre de 1907 (7). Con su salida coincide la reforma del Cuarto Militar del Rey, disponiéndose que desde la citada fecha el Jefe del Cuarto Militar del Rey será al mismo tiempo el Comandante General del Real Cuerpo de Guardias Alabarderos. D. Juan Pacheco fue testigo durante su mandato tanto del final de la Regencia de Dª María Cristina, como de acontecimientos como la Proclamación de la mayoría de edad de D. Alfonso XIII o la Boda de los Reyes D. Alfonso XIII y Dª Victoria Eugenia, o la Boda de la Princesa de Asturias u otros más tristes como la muerte de la misma Mercedes, Princesa de Asturias.

Recepción en el Palacio Real. A la derecha uniformado de Comandante General del Real Cuerpo de Guardias Alabarderos D. Juan Pacheco y Rodrigo, Teniente General, Marqués de Pacheco y Grande de España

Entre las muestras de aprecio recibidas, está su nombramiento como Senador del Reino vitalicio por designación real (8), ocupando la vacante producida por el fallecimiento de D. Miguel Correa y García.

Días antes de la Proclamación de la mayoría de edad del Rey, 17 mayo de 1902, su madre la Reina Regente "deseando dar una señalada prueba Mi (Su) Real aprecio" le hizo merced del Título del Reino con Grandeza de España, con la denominación de Marqués de Pacheco (9).

En febrero de 1903 fue enviado por D. Alfonso XIII como Embajador extraordinario de Su Majestad, para representarlo en los funerales en honor de S.A.R. e I. la Archiduquesa Isabel de Austria, madre de la Reina María Cristina y por tanto abuela del Rey (10).


En junio de 1907, el Rey "queriendo dar una señalada prueba de Mi (Su) Real aprecio", le concedió la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden de Carlos III (11). 

Durante su servicio en la Real Guardias de Alabarderos recibió las siguientes condecoraciones extranjeras: Gran Cruz del Águila Roja de Prusia, Gran Cruz de la Orden de Leopoldo de Austria, Gran Cruz de la Estrella Negra de Benin, Gran Cruz de la Real Orden Victoriana del Reino Unido, Gran Cruz de la Corona de Italia, Gran Cordón de la Legión de Honor de Francia, Gran Cruz de la Orden Medjidie del Imperio Otomano y Gran Cruz de la Orden de San Benito de Avis de Portugal.

En el aspecto personal contrajo matrimonio con Dª. María Luisa de Salamanca y Negrete (fallecida en Madrid el 30 de enero de 1898), Marquesa pontificia de Pacheco e hija del Teniente General D. Luis José de Salamanca y Martínez de Pisón, Marqués de Villacampo y la Condesa de Campo Alange, Grande de España, además de hermana del Teniente General D. Manuel de Salamanca y Negrete, y quien estuvo casada en primeras nupcias con D. Juan Antonio O´Neill y Castilla, Marqués de la Granja. D. Juan no tuvo descendencia de su esposa, quien sí tenía hijos de su primer matrimonio, donde recayó finalmente el título de Marqués de Pacheco, Grande de España, en la persona de D. Ignacio de Figueroa O´Neill, nieto de Dª María Luisa, toda vez que en el Real Decreto de concesión del título se le autorizaba para designar sucesor.

Acabó sus días D. Juan Pacheco en Madrid, donde falleció el 2 de noviembre de 1917. Su entierro tuvo lugar en la intimidad familiar, sin honores militares, pero contando con una representación de la Casa Militar del Rey, el Cuerpo de Alabarderos y la Escolta Real, prueba del respeto ganado durante su servicio a la Corona dentro de tan insigne Cuerpo.



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